lunes, 25 de marzo de 2019

Splash 2019.

Como cada año, el Coco estuvo en el Splash de Sagunto con las ganas y el entusiasmo que lo caracterizan. 

Pero este año fue una edición un tanto especial. Hicimos nuevas amistades, tanto artistas como editores. Además muy buenos amigos fueron premiados como se merecen y el número de artistas invitados estuvo a la altura del prestigioso salón. En cuanto a la organización, sólo puedo agradecer a Fran y a Javi por su excelente trabajo.

En cuanto al Coco, se ganó nuevos seguidores y fanáticos incondicionales. Pero lo mejor de todo siempre llega al final, el hijo adoptivo de Corto Maltese, el mismísimo Rubén Pellejero, nos compró dos de nuestras fantásticas laminas. De hecho, el Coco estaba tan contento que estuvo a punto de poner unos cuantos huevos, acabando el salón con el título de familia numerosa.

¿Qué más pedir después de tanta buena onda?

Volver el año que viene, por supuesto.